Metodologías y Proyectos

Pilar se despide de las aulas después de 40 años

Pilar Blanco se jubila después de 40 años de actividad profesional en el Centro López Vicuña. Buen a continuación Pilar!

Camino abierto

Parece mentira que hayan pasado más de 40 años cuando atravesé por primera vez la puerta de este cole. Entonces era una ilusionada jovencilla cuyo sueño era ser una buena profesora y puedo garantizar que ni en mis más altas expectativas pensé que me jubilaría aquí con la misma ilusión y con la misma entrega que desde el inicio.

Una recién licenciada en filología hispánica a punto de cumplir los veinticinco años pensaba impartir clases de castellano, pero también impartió otras materias relacionadas con el mundo de la palabra y la comunicación en las entonces alumnas, que estudiaban Formación Profesional. ¡En aquellos años iniciales se impartían más horas de catalán y castellano en formación profesional que en el actual Bachillerato!

Siempre he tenido fama de ser estricta, dura, exigente, con un potente rabo de voz, que elaboraba exámenes muy largos en los que pregunto todo, y que corrijo con un bolígrafo rojo con gran decisión y con comentarios que creo pueden ayudar a comprender los errores y los acertos. Como tutora, las entrevistas con mis alumnos y padres, madres o tutoras o familias nos han servido para conseguir encaminar y acompasar nuestros pasos al ritmo que requiere cada curso y cada alumno.

Ha transcurrido casi medio siglo, período en el que he evolucionado como profesora adaptándome a las nuevas tendencias pedagógicas, como mujer he madurado y envejecido arropada por un claustro, que es oro puro, y por unas religiosas que siempre han arropado mi trabajo, mi forma de hacer, que ha ido evolucionando, y de ver el mundo el compromiso evangélico.

También he procurado seguir los valores que mis padres me inculcaron: Tienes que ser una mujer de bien, es decir, elije lo que debes. Tienes que ser una mujer caudal, es decir, se coherente y debes ser una mujer de palabra, es decir, que tu palabra sea fiable. Tienes que ser una mujer independiente, es decir, debes ganarte la vida

En todo este tiempo hemos vivido varias leyes educativas, varias reformas en el edificio con diferentes localizaciones, salas de profeso, oratorios, cambios de mobiliario: los pupitres se transforman en mesas cooperativas, los encerados en pizarras digitales, las máquinas de escribir en ordenadores, las clases magistrales en clases de pedagogía participativa, cooperativa y transformadora. Los profes, las religiosas y sobre todo el alumnado se ha ido relevando. Incluso el callejero que encuadra nuestra escuela se ha transformado, pero lo que no cambia es que en nuestra escuela debemos conseguir que las alumnas y los alumnos consigan la mejor versió de sí mismos con las herramientas intelectuales, emocionales y espirituales que las proporcionamos.

En estos cuarenta años he trabajado mucho, he reído mucho, he llorado bastante, he sufrido también mucho y he convivido mucho con compañeras, alumnas, alumnos, familias. Es muy y muy largo el camino recorrido, que se ha enriquecido gracias a la labor de compañeras y compañeros que crean en su labor, a los alumnos cuya energía inagotable y ganas de comerse el mundo hacen posible que esta Barcelona sea como es.

Éste es el tipo de «cole» que he vivido, una escuela pequeña, pero acogedora, valiente, emprendedora, fruto de mucho trabajo, de un gran esfuerzo y de un fuerte compromiso cristiano, que aporta su grano de arena al mejorar de este mundo, y que siempre quitaré en el corazón

Ya he cumplido los sesenta y cinco años y me toca despedirme de lo que ha dado sentido a mi vida y resulta curioso que mi jubilación haya coincidido con el año jubilar. Solo me queda dar las gracias a las RMI (Religiosas de María Inmaculada) , a las compañeras y compañeros ya todos los alumnos y alumnas que habéis caminado conmigo.

«porque es un privilegio gozoso y un auténtico placer compartir el camino con vosotros….»

Pilar Blanco (una vieja profesora que os quiere)